Era un sueño dulce, con paisajes oníricos en los que Jaros (1) era un fantasma
sin poder alguno para la usura. Pero el sueño deviene pesadilla en la que las
piedras cobran vida, como un mundo pleno de avatares contradictorios. Sólo hay
una mujer desnuda y sin identificar. Ella combate el frío con una pavana
oscura mientras yo la observo danzar con los ojos pulverizados. Siento la
correhuela del deseo enrollándose sobre mis ingles. Intuyo que el peligro
crece y las piedras negras de Jaros siguen remando hacia un destino
desconocido. Una gran luz líquida se cuela lentamente por las cortinas,
despierto y lo primero que pienso es: duermo mucho mejor en los lechos ajenos
que en mi propia cama.
(1)Personificacion de la muerte en forma de barquero (Caronte) o de jinete.
Santiago Aguaded Landero©
España
domingo, 24 de junio de 2012
EL CAMIÓN
Mi abuelo tenía un camión, y una sola oreja. La otra la perdió en un accidente
de tráfico, al chocar el camión contra un árbol en una noche de borrachera. Su
camión era el único de la comarca. Lo cargaba de paja hasta superar su altura
y todo el mundo lo conocía como “Justo el del camión”. Se sentía orgulloso de
aquella potente máquina de 4 ruedas, tan fuerte, tan extraña, tan familiar
para los niños. Lo vendió después de terminar la guerra, las tablas no dejaban
de gotear sangre. Se lo habían confiscado, con conductor incluido, como único
vehículo de la zona, para trasladar a los arrestados para fusilar, y a los
cuerpos para enterrar. Tomó la decisión de deshacerse de él la madrugada en la
que lo despertaron para trasladar hasta las afueras del pueblo un cargamento
de hombres, entre los que iba el hermano de su mujer.
AUTOR: ©MA
URL BLOG: http://explotarenelvacio.
CUANDO LAS PALMERAS SE PINTAN DESPEINADAS
PENSAMIENTOS PRESENTIDOS
«Piensa primero para parlar porque palabra poco pensada porta pena».
Proyectaba predicar mi pasión por su perfil. Plan precisaba pulcritud de palabras. ¿Panegírico de su porte, preámbulo del paraíso? ¿Pasmosa parrafada con portentosa paciencia? ¿Pláceme y parabienes por su parnaso? ¿Presenciar pacto de promesa? ¿Presumir perla de pedida? ¡Perfecta previsión! ¿Podría princesa podarme su pachorra? (Pretéritas pericias perecieron en la pobreza). Pisadas presurosas percibí en la plaza. ¡Precisamente mi primor! ¡Presiento protuberancias pronunciadas! Prisa y pánico pretendían perderme el premio. Preparé parlamento propio de un prócer. Más pudo mi pérfida poquedad: cual parodia pusilánime, proferí con permanente pena: «Precioso pelo».
Prescindió de mi presencia.
Autor: Yuan Fuei Liao©
País: Taiwan - República Dominicana
EL TIEMPO ES UN JODIDO FLUIDO CIRCULAR
Puedo notar cómo el miedo desfila, incisivo, por cada fibra del cuerpo de mi padre. Lo percibo por dentro: oscuro, viscoso, frío. Y lo percibo por fuera: en la perplejidad abierta de sus pupilas. Y es curioso, porque esta es una historia de mi padre y de mi infancia: él conduciendo un día de lluvia, enfrentado, de súbito, a un torrente de agua y a una disyuntiva: pasar o no pasar. Otra sensación nítida: mi padre piensa en mi madre y en mí, y le duele como si tuviera una piedra entre el esternón y el estómago. Algo, sin embargo, no me encaja: un fluir violento de agua en los tobillos. Si él nunca cruzó. Si acabó retrocediendo. Por fin abro los ojos. Y veo dos lenguas gigantescas de agua que rompen contra el coche. De pronto recuerdo que hace un instante yo sí he decidido cruzar el torrente.
LITERALIDAD II
Cuando advirtió que la enterraría en El Olvido, nadie imaginó que se refería a su casa de verano.
Autor: © Giselle Aronson
País: Argentina
URL del blog o web: http://www.nocheluz. blogspot.com.ar/
DAME POR MUERTA Y ENTERRADA
Horadó en la pared de la habitación, justo en la cabecera de la cama, la palabra “LOVE ME”. Era su último mensaje para él. Después rellenó los surcos dejados por las letras con su propia grasa, la de su última liposucción, a continuación, cogió su maleta y se marchó.
Autor: Juana Espín Cánovas©
País: España
URL de blog: neradas.blogspot.com
CONDOMINIO
Me despertó el escándalo en el piso de arriba. “Mi nieta duerme; además, no creo que sean horas apropiadas…”, protesté. “No volverá a pasar”, se deshizo en disculpas mi vecino, un hombrecito oscuro y solitario. Nada que ver con el tipo cruel y despiadado que, dirán después los diarios, enterraba a sus víctimas en la sala de su apartamento.
Autor: José Manuel Ortiz Soto
País: México
QUESO DE CABRA
"¿Te gusta el queso de cabra?", preguntó ella. Y él pensó que sí, que le gustaba el queso de cabra, pero también pensó que amaba aquellos ojos que le miraban desde el otro lado de la mesa, que amaba aquellas manos que se movían del tenedor a la coca-cola, que amaba aquella voz, aquel pelo que se agitaba al aire de diciembre, y no dijo nada. Se dió cuenta de que la mujer esperaba una respuesta. "Sí, sí me gusta", dijo, y la siguió amando.
Carlos Gismera ©
España
DIECISÉIS VECES
El reconocido eurolingüista acudió como invitado a Bastia, isla de Córcega, al X Congreso de Lenguas Minorizadas Europeas, donde disertó sobre el inmenso tesoro cultural que esconden las lenguas en peligro de desaparición en el viejo continente. Fue aplaudido entusiásticamente por corsos, gaélicos, occitanos, gallegos, córnicos, frisones, carelios, vascos, ladinos... que le perdonaron los abundantes lapsus linguae que sufrió en su exposición. Lo achacaron a la edad.
Un ferviente seguidor bretón contabilizó que por lo menos en dieciséis ocasiones había perdido el hilo, un finés defendía que a sus 92 años seguía siendo brillante, un catalán lamentaba que no tuviera sucesor…
La representante lapona, hablante de la lengua sami, tenía otra opinión. Ella sabía que por lo menos dieciséis veces, sin poderlo evitar, había realizado un pausado cruce de piernas frente a la tarima del ponente. Aquel congreso en pleno Mediterráneo era demasiado caluroso para sus usos y costumbres.
Juan Badaya@
País - España
Un ferviente seguidor bretón contabilizó que por lo menos en dieciséis ocasiones había perdido el hilo, un finés defendía que a sus 92 años seguía siendo brillante, un catalán lamentaba que no tuviera sucesor…
La representante lapona, hablante de la lengua sami, tenía otra opinión. Ella sabía que por lo menos dieciséis veces, sin poderlo evitar, había realizado un pausado cruce de piernas frente a la tarima del ponente. Aquel congreso en pleno Mediterráneo era demasiado caluroso para sus usos y costumbres.
Juan Badaya@
País - España
LA SERPIENTE
No tenía malas intenciones, sólo quería saber que tan persuasiva podía ser.
Hölsenbaud©
México
TU LIBRO SIN ESCRIBIR
Siempre me han gustado los libros. Suelo tener varios en mi mesilla de noche que voy alternando. Esta vez no lo he previsto, no tengo más. Terrible problema; sólo veo una forma de solucionarlo: utilizar mi tiempo en escribir lo que deseo leer. Puede parecer absurdo, pero aún no he encontrado el libro perfecto, ese que cuente lo que me apetece. Tomo papel y lápiz. Me dejo caer en el sillón para poner en marcha mi creatividad. Pero de pronto mi cuerpo se transforma en algo plano y blanco y comienzan a surgir sobre mi piel palabras sin parar, un torbellino se desata y en cuestión de segundos todas las posibilidades están ahí. No entiendo qué está pasando, pero conozco cada historia, y los libros por escribir. Aquí, escrito sobre mí, está el libro con el que soñaste, no podrás reclamarlo. Pero si soy papel ¿cómo voy publicarlo?.
Autor: Maribel M. Montoro (Yashira) ©
País: EspañaURL del blog: http://tecuentohasta6.
OTRO DON QUIJOTE CABALGA DE NUEVO
Mientras las radios anunciaban que el mundo se desmoronaba yo mataba marcianitos en el ordenador. Entonces la vi por la ventana: era una A mayúscula que volaba libre. La seguí con la mirada y abandoné el juego. La A, entonces se detuvo, aparcó en mi cornisa y me instó a que me subiera a su lomo. No lo dudé, y como un caballero de otra época, iniciamos la marcha. Recuerdo extasiado que allí abajo: las calles, los jardines, los hombres… eran de blanco y negro, y que recuperaban su colorido cuando sobrevolábamos sus cabezas. Recorrimos Albuixech, Madrid, Paris, Buenos Aires, Pekín… devolviéndoles su esplendor hasta que llegamos a un prado repleto de margaritas y descendimos. La A entonces se extendió en el suelo justo cuando empezaron a descender nuevos pasajeros a lomos de otras letras. Eran escritores que ayudaron a formar: “Vendaval de microrrelatos”. El mundo así se salvó.
Nicolás Jarque Alegre
España
GUERRERO
Había combatido toda la noche.Su cabeza herida era un mapa de cicatrices, al igual que su cuerpo.Tenía hambre, sed, cansancio…Sigilosamente se deslizó por una ventana amparado en la oscuridad.Buscó comida.Se encendió una luz.Una mujer lo acarició.Él maulló
SUSANA ARENAS
SUSANA ARENAS
INFANCIA
Olga vuelve con los encargos que le ha hecho mamá. La tienda está a la
vuelta de la esquina, pero a sus seis añitos el viaje es una aventura.
Su madre la espera detrás de la puerta y abre con solo oír sus pasos
—No he encontrado ningún monstruo, mamá— exclama y entrega a su madre
la bolsa con los encargos.
Tiene la cara llena de restos de caramelos y la lengua completamente roja.
—¿Y el cambio?— pregunta mamá.
—Lo siento —responde mientras con la puntita de la lengua repasa el
azúcar que le ha quedado en los labios.—Se me ha perdido.
Su madre abre los ojos sorprendida.
—No te preocupes, cariño — le dice, restándole importancia. Mientras
Olga se cambia por detrás de la espalda, disimuladamente, una bolsa aún
con algunas chuches.
—Pero... ¿Y esas chuches? - pregunta mamá.
—Hum... — piensa un momento Olga. — !Encontré dinero en la calle!
Pau Pescador ©
España
vuelta de la esquina, pero a sus seis añitos el viaje es una aventura.
Su madre la espera detrás de la puerta y abre con solo oír sus pasos
—No he encontrado ningún monstruo, mamá— exclama y entrega a su madre
la bolsa con los encargos.
Tiene la cara llena de restos de caramelos y la lengua completamente roja.
—¿Y el cambio?— pregunta mamá.
—Lo siento —responde mientras con la puntita de la lengua repasa el
azúcar que le ha quedado en los labios.—Se me ha perdido.
Su madre abre los ojos sorprendida.
—No te preocupes, cariño — le dice, restándole importancia. Mientras
Olga se cambia por detrás de la espalda, disimuladamente, una bolsa aún
con algunas chuches.
—Pero... ¿Y esas chuches? - pregunta mamá.
—Hum... — piensa un momento Olga. — !Encontré dinero en la calle!
Pau Pescador ©
España
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