Me gusta ver cómo Sandra nada en la playa, su forma de sumergirse en el agua y emerger sobre las olas con movimientos ondulantes perfectos. A veces imagino sus piernas muy juntas, llenas de escamas, terminadas en una amplia cola que la impulsa. Cuando ella se da cuenta, me guiña un ojo invitándome a entrar y yo finjo un gran sofoco delante del asistente social. Después, éste prepara el carro adaptado, me coloca encima y ajusta las cinchas. Hoy, la bandera está amarilla y sólo me llevará hasta donde rompen las olas. Ella se acercará lo suficiente para que adivine sus pequeños pies y me hará alguna carantoña. Luego, saldrá del agua contoneándose e irá en busca de Paul, el nuevo chico francés que ya hace tiempo que anda derrapando cerca con su tabla de surf.
Autor: Juanjo Montoliu Marcet©
País: España
URL del blog: http://vozdelsilencio.blogspot.com
5 comentarios:
Este relato duele. Pero bueno, para eso se escribe, para conmover. La primera frase es muy visual, mola
Al final más parece un sireno él que ella, triste y sugerente relato Juanjo,
Saludos,
Sugerente, Juanjo.
A mí también me gusta juntar palabras de vez en cuando, así que, superando mi justificada vergüenza y correspondiendo a tu generosidad, pongo aquí un enlace a mí último microrrelato: http://apacarmenconde.es/joomla/index.php?option=com_content&task=view&id=119&Itemid=82
¡Vaya sorpresa, Fernando! Me alegra que tengamos aficiones comunes.
He leído el relato y me ha gustado mucho. ¡Enhorabuena por el premio! y a seguir escribiendo.
Un abrazo.
Pues según se mire, sí, Yashira. Buena observación.
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