Tiene la vida llena de papeles escritos, los lee y relee, los vuelve a escribir. En ellos las palabras de todos los colores, algunos sabores y muchos aromas, suaves como los del buen vino. La mayoría de las veces cuando los rompe, se arrepiente.
Siente que le falta el aire, si las ideas se arremolinan en el ático de sus pensamientos. Entonces, mano y lápiz se vuelven frenéticos; no paran hasta expresar los sentimientos inasibles.
El viento hoy viene del Este, calmo, cálido, girando en su rededor. Sólo el paseo por la orilla apacigua las ideas que fluyen como las olas inquietas que mojan sus pies…La mujer de la camisola amarilla se confunde con la bruma en una mañana fresca de brisa suave que pasea junto a ella. Amanece en la ventana; quién la mira, nada puede hacer por ella.
Autora: Carmen Martínez Marín ©
País: España
Blog: http;//aymaricarmen.blogspot.com/
9 comentarios:
No, nadie puede hacer nada. Ya está todo en sus papeles, escrito o por escribir...
Hermoso texto, Carmen. Un beso.
Gracias, Sara... ¡Qué rápida si lo acabo de mandar! Yo lo hacía navengado por el Atlántico...
Romper lo escrito a veces duele...
Besos desde el aire
Un texto muy bonito, destila tristeza.
Un abrazo,
Me ha encantado porque es muy Cabopá, muy tuyo, muy ¡ay Maricarmen!. Se entremezclan las palabras, el mar, la belleza y el corazón. Un beso.
Tus palabras siempre me inspiran sosiego y calma, Cabopá.
Un beso.
Hay algo triste detrás, Cabopá. Pero nada dura siempre.
Un abrazo.
Es una mezcla extraña: tuyo y triste. No estoy acostumbrada, yo siempre te veo azul.
Precioso tu micro Carmencica, qué imagen la de la mañana fresca de brisa suave que pasea junto a ella. En esto momento de calor, creo que necesito esa brisa...
Besitos Cabopá,
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