domingo, 24 de junio de 2012

EL VIEN...

Mis palabras se las lleva el viento. Hace ya varios días que me pasa, apenas comienzo una frase se escucha un silbido que se lleva cada palabra, espacio o pausa, a algún lugar del norte. Aún no sé si es un problema de mis coordenadas, del aire que sopla o de mi estado de ánimo, pero no consigo emitir nada completo.
He probado a cerrar las ventanas, que las cortinas dejen de bailar con mis sonidos. Incluso he intentado escribir los mensajes, pero aparece alguna corriente y hace volar el papel, mientras yo corro tras él, intentando pisarlo o atraparlo al vuelo. Esta mañana te marchaste, incapaz de entender mi silencio, y por fin pude escuchar un grito que ha llenado la casa. 
Autora: Ana Vidal Pérez de la Ossa ©
País: España
URL del blog o  web:relatosdeandarporcasa.blogspot.com

18 comentarios:

Sara Lew dijo...

Qué viento más taimado. Ya aparecerá otro viento, más apacible, que le devuelva las palabras.
Besos, Anita.

Rosa dijo...

Espera, otro viento ha cambiado de dirección y te las devuelve. :)

Besos desde el aire

mediterráneo dijo...

Me encanta, Ana. Nada más ver el título me ha llamado la atención, pero claro, es que el viento lo ha dejado incompleto. Un beso.
Carlos Gismera.

Humberto Dib dijo...

Concuerdo, desde el título atrapa, y luego viene ese estilo tuyo que siempre me atrapa.
Vientos nuevos vendrán.
Un beso.

josé manuel ortiz soto dijo...

Ana, muchas veces hay cosas que, de tan comunes, ya no se escuchan, pasan desapercibidas.

Un abrazo.

Cabopá dijo...

Es un relato magnifico, esas cosas pasan, cómo cuando la memoria te hace malas jugadas y te faltan las palabras, las palabras enteras...

Besicos

Mar Horno dijo...

El título me ha encantado. El micro también. Gritar te salva de muchas cosas, es como romper algo, hay un antes y un después, una catarsis, está bien gritar y empezar de nuevo. Un beso.

NiñoCactus dijo...

Cuando las palabras se borran o huyen, saben más del silencio que nosotros... Paciencia...

Besos y soplos

Stefania dijo...

La inspiración siempre vuelve, como el viento.
Un abrazo.

Patricia Nasello dijo...

EXTRORDINARIO, ANA!!!!!

Sandra Montelpare dijo...

Maravilloso,Ana! Esas palabras que no se dicen, ese silencio incomprendido y luego, el grito que inaugura un nuevo tiempo. Me en can tó! Saludos de vendaval!

Luisa Hurtado González dijo...

Me ha encantado como nos engañas. Todo parece un vendaval hasta que... nos hablas de incomunicación, de silencios. Haces que todo encaje dolorosamente en ese último grito.

Manuel Rebollar Barro dijo...

Las transiciones siempre son agotadoras. A veces, te desinflan la vida. Afortunadamente, recuerdas la secuencia inspirar / espirar, así sin equis.

Besotes soplados, Ana

depropio dijo...

Este relato demuestra que no hay que identificar al escritor con el protagonista: Seguro que a Ana no la calla nadie.

Elysa dijo...

Me gusta el título y me gusta lo que cuenta y sobre todo ese grito final que trae alivio después de la tensión que has creado en el micro.

Besitos

Anita Dinamita dijo...

Gracias!!! PUes no sé, Fernando, igual un día voy y me callo... no sé
Abrazos repartidos!!!

Pablo Díaz dijo...

Ante cada página, ante cada frase, ante cada palabra, me pregunto: ¿será esta palabra mejor que el silencio, será que merece de veras existir? Y entonces eso es todo un desafío, porque me dice con el silencio. No es nada fácil. Es muy difícil competir con el silencio. El silencio es un lenguaje perfecto; es el que dice callando y uno que escribe trata de decir diciendo con palabras y esas palabras compiten con el silencio." (Eduardo Galeano).

Miguelángel Flores dijo...

Con tu historia demuestras que cuando hay motivos no hay huracanes que detengan un torrente. Una maravilla, Ana, cómo lo dices.
Abrazos.