Todos los días llego a casa y me despojo
de mis caretas. La de caballero armado, con la que enfrento a los demonios de
la oficina; la de amante perfecto, que sostiene mis amores; la de feroz
alguacil, para encarar a los morosos; la de gran maestro, con algunos alumnos;
la de amable paisano, con los inocentes; caen también la de inventor, mago,
guerrero, bufón, catrín, sátiro, adefesio, juez y religioso… me desnudo,
y preparo otras catorce caretas para el carnaval de mañana.
Autor: Víctor Antero Flores©
País: México.
URL del blog: http://victorafz.blogspot.com/
6 comentarios:
Víctor, un gusto encontrarte por acá. Y más máscaras para lo que se ofrezca.
José Manuel Ortiz Soto.
Yo creo que entre máscaras y máscaras debería de mirarse en el espejo para reconocerse, para no perderse
Y yo me pregunto Víctor ¿Con tanta máscara sabe quién es él realmente? Creo que ya debe haberse perdido entre ellas y probablemente ya no sea capaz de ser él mismo.
Saludos,
Un gran retrato de la personalidad humana. Me ha gustado mucho.
Cuantas máscaras se necesitan para encararse al mundo...
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