domingo, 24 de junio de 2012

NEGRO


En la ciudad de Yueva Nork, todo es negro. Negro como el cielo de la boca de sus habitantes, que sobreviven en la negrura de sus túneles.
Adoran a Malboro que resplandece  en la oscuridad de la cripta donde oran.
El polvo negro lo llena todo y ha convertido sus pieles en ceniza. Ojos sin luz adornan sus rostros.
Ninguno recuerda que hay arriba, ni siquiera si alguna vez existió, ni cuando se  transformaron o cuando dejaron de ver. Solo en la cripta se conserva el resplandor que ahora les daña y que solo los eruditos a duras penas soportan.
Comen ratas que ya escasean y  algunas de las tribus más lejanas han dejado de existir. Ya nadie se aventura más allá de donde presienten sus cuerpos.
El miedo les hace juntarse, hacinados, sin espacio, implorando a Malboro, que parece haberse perdido también, en la negrura.
Rosa Martínez ©
España

16 comentarios:

Anita Dinamita dijo...

Jope, qué relato más negro te ha salido!
Un abrazo

Ximens dijo...

Hoy estabas pesi, venga, nos vemos en la superficie

Humberto Dib dijo...

Uf, oscurito, ¡eh!
Un beso.

Cabopá dijo...

Eso del dios Malboro y la negrura del paladar es tan visual...

Toda una metáfora el micro completo...

Besicos azules para cambiar la cripta del mundo dale un soplo con tus aires castellanos.

ESPERANZA dijo...

No estoy acostumbrada a leerte en estos registros tan negros, pero incluso en ellos sigue siendo un placer leerte.

Un abrazo,

josé manuel ortiz soto dijo...

El terrible dios Malboro, o con el nombre que sea. Más negro que gris.

Un abrazo, Rosa.

Mar Horno dijo...

Estando de por medio Malboro, no me extraña que todo sea negro. Un beso.

Yashira dijo...

Uy ese Malboro... Qué negrito lo dejó todo. Mira Rosa, esto es cuestión de mandar para allá nuestros soplos, entre todos seguro conseguimos eliminar tanta ceniza y pueden volver a ver el color, qué triste lugar debe ser esa cripta.

Te mando un soplo de mar que ayude a tu aire a levantar y salir de ahí. Besitos y un abrazo,

MA dijo...

Espero que sea un futuro lejano.

Sucede dijo...

Exquisito Rosa!
Devuélveme mi negrura que te la has llevado tú!!! jajaja
Muy bueno, me ha encantado la imploración a Malboro... esto va de tabaco, no?

Sandra Montelpare dijo...

Este soplo vino cargado de ceniza.Guau! Me encanta cómo está escrito. Qué sutil es la imagen "ese resplandor que ahora les daña". Excelente micro, Rosa! Saludos vendavaleros

Luisa Hurtado González dijo...

Me recordó mi "Negro oscuro" pero tu micro es demoladoramente más doloroso y triste.

Manuel Rebollar Barro dijo...

Nueva York no deja indiferente a nadie. Lorca, http://www.poesi.as/fglpny13.htm, Fonollosa, http://www.acantilado.es/catalogo/ciudad-del-hombre-new-york-32.htm, Neruda, http://des.emory.edu/mfp/walkingaround2.html, Rosa Martínez, http://vendavaldemicros2012.blogspot.com.es/search?updated-max=2012-06-24T17:15:00%2B02:00&max-results=15&start=60&by-date=false... y los que nos quedan.

Intensas imágenes, Rosa

Elysa dijo...

A ver, te has propuesto que defallezca, ahora que estoy en plena fase de dejarlo, llevo cuatro días horribles y me nombras al Malboro ese que nunca me gustó, pero ahora mataría por uno.
Muy negro te ha salido este, Rosa, vamos a buscar la luz ¿vale?
Pero me gustó.

Besitos

Rosa dijo...

Ainsssssss gracias a todos!!! Ha sido genial compartir con todos vosotros este Vendaval.

Besazos desde el aire y a seguir leyendo...

Miguelángel Flores dijo...

Qué deprimente, Rosa, pero qué bien escrito ese ambiente sin luz, casi sin vida. Buen soplo.
Un abrazo.