domingo, 24 de junio de 2012

PERCEPCIÓN


La vi venir por la acera, con sus movimientos danzantes. La brisa se demoraba en su cabello negro y ondeado, y jugaba en su pollera breve. Sin distinguir aún los detalles, intuía una sonrisa dulce en su rostro. Era una luna transitando el cielo limpio de la tarde. Se fue acercando. Yo no lograba moverme ni dejaba de observar su figura armoniosa. Sus caderas flotaban sobre las piernas de piel morena, sus pies se deslizaban sobre las baldosas sonrojadas. No sé si me había visto, sólo sé que avanzaba hacia mí y me terminaría de enamorar antes de llegar. Se la veía alegre, portadora de la primavera original. A mi derecha había un jardín; pensé en tomar una rosa para obsequiársela, pero no me resolví a tiempo. Ya estaba a pocos metros y su movimiento errático y leve la trajo casi hasta mi nariz. Alcancé a ver en sus alas la línea y el círculo oscuros que delimitaban zonas amarillas, naranjas y azul cobalto. Me esquivó en un giro rápido y natural. Ingresó al jardín y se perdió entre las flores.

 
Autor: Juan Romagnoli ©
País: Argentina
twitter: @jromagnoli / FBhttps://www.facebook.com/#!/juanromagnoli

7 comentarios:

Pablo Gonz dijo...

Hermoso. El poder sugestivo de la palabra. Mis saludos, Don Juan.
P

josé manuel ortiz soto dijo...

Juan R, excelente metamorfosis: podemos verlo frente a nuestros ojos, igual que el personaje.

Va un abrazo.

Carolina dijo...

GENIAL!!!!

Un texto que seduce conforme avanza, y cierra con un final perfecto.

Mar Horno dijo...

El amor ansiado y perdido. Nada es lo que parece. Maravilloso, como siempre. Un abrazo.

Yashira dijo...

Sorprendente final, qué metamorfosis se produce delante de su nariz,

Saludos,

Leo Mercado dijo...

Un maestro.

Sandra Montelpare dijo...

Guau! Esto es demasiado bueno! Me envolvió. Saludos admirados, Juan